He empezado a publicar en Instagram… y también estoy aprendiendo

Tenía la cuenta, tenía proyectos, ideas, cuentos, cosas que voy creando… pero faltaba algo bastante importante: empezar a enseñarlas.
Y parece una tontería, pero publicar es otra historia.
Una cosa es crear tranquilamente detrás de una pantalla y otra muy distinta pulsar ese botón que dice Compartir y pensar: “Bueno… pues ahí va”.
Estoy empezando prácticamente desde cero. Probando qué quiero contar, cómo quiero hacerlo y, sobre todo, buscando una forma de estar en Instagram que se parezca a mí.
No quiero presentarme como alguien que viene a enseñar cómo deben hacerse las cosas. Estoy aprendiendo mientras las hago.
Escribo cuentos infantiles, creo actividades, experimento con herramientas digitales, pruebo ideas y voy construyendo mis propios proyectos. Algunas cosas salen bien a la primera. Otras necesitan cuatro intentos. Y otras terminan en esa maravillosa carpeta imaginaria llamada “esto mejor no lo ve nadie”.
También forma parte del proceso.
Estos primeros días he empezado a publicar sobre algo que conozco bien: crear historias.
He hablado de escribir, de dibujar, de esas dudas que aparecen antes de empezar un cuento… y poco a poco iré abriendo la puerta a todo lo demás que forma parte de Pachigonzalezcrea.
Porque esta cuenta no nace para hablar solamente de cuentos.
Nace para compartir lo que voy creando y lo que voy descubriendo mientras lo creo.
Y hay otra cosa que me interesa especialmente.
A veces pensamos que para comenzar algo nuevo tenemos que tenerlo todo preparado: saber utilizar todas las herramientas, tener una estrategia perfecta, conocer Instagram, saber hacer vídeos, entender los algoritmos y, a ser posible, aparecer el primer día con 10.000 seguidores esperando.
Pues no.
Yo he empezado con muy pocos seguidores y con muchas cosas todavía por aprender.
Pero he empezado.
Y quizá dentro de unos meses vuelva a leer esta entrada y sonría al recordar estos primeros cuatro posts. Eso también me gusta: dejar constancia del principio, no solamente enseñar el resultado cuando todo ya parece fácil.
Así que este blog y mi Instagram van a crecer un poco de la mano.
Aquí podré contar las cosas con más calma. Allí compartiré pequeñas ideas, imágenes, vídeos, historias y parte de lo que ocurre detrás de cada proyecto.
Sin pretender tener todas las respuestas.
Pero con algo que, para mí, vale bastante más:
ganas de seguir creando.